Las cosas no comenzaron bien para Orange County SC en su visita a New Mexico. Apenas al minuto 2, los locales aprovecharon una jugada a balón parado para tomar ventaja y poner cuesta arriba el encuentro para los visitantes.
Sin embargo, Orange County reaccionó bien al golpe. En lugar de apresurarse o perder el orden, el equipo comenzó a asentarse en el partido, a tener más la pelota y a jugar cada vez más cerca del área rival.
La respuesta llegó al minuto 18. Chris Hegardt habilitó a Nico Benalcázar, quien definió para empatar el encuentro después de varios minutos en los que Orange County había comenzado a tomar el control del partido.
A partir de ahí, el encuentro se volvió muy disputado. Ambos equipos tuvieron sus momentos, aunque por lapsos fue Orange County quien lució más cómodo con el balón y quien parecía tener mayor claridad en la construcción de juego.
Jugar en Albuquerque nunca es sencillo. La altura, el ambiente y las condiciones que rodean esta visita suelen representar un reto para cualquier rival, por lo que verse abajo tan temprano pudo haber complicado mucho más la noche para el conjunto del Condado de Orange.
Por eso uno de los aspectos más positivos del partido fue precisamente la reacción del equipo. Orange County mantuvo la calma, corrigió sobre la marcha y encontró la manera de competir durante los 90 minutos.
Incluso queda la sensación de que pudo haber regresado con algo más. Después del empate, el equipo mostró momentos de buen fútbol y logró controlar varios tramos del encuentro frente a un rival que se hace fuerte cuando juega en casa.
Al final, el empate deja sensaciones positivas. No solamente por el punto conseguido como visitante, sino por la forma en que el equipo respondió después de un inicio complicado.
Orange County continúa sumando en una Conferencia Oeste cada vez más cerrada y mantiene su lugar entre los equipos protagonistas de la temporada.
